Cuando reconocemos el papel que juega la institución educativa en la comunidad o en la región, podemos valorar el tipo de cambios que son viables (ya sea por cuestiones económicas, sociales y/o políticas). Incluso en algunos casos, existen instituciones que están prácticamente obligadas a mantenerse en la vanguardia porque así lo espera la sociedad o incluso, la región a la que pertenece.
Al identificar el perfil general de los alumnos y profesores podemos también identificar los retos, las áreas de oportunidad y todo lo que implica incorporar cambios que afectan directamente las dinámicas de trabajo establecidas en la institución. Otros aspectos que derivan de este análisis tienen que ver con cuestiones del impacto, facilidad de adaptación al cambio , apropiación del proyecto; por mencionar algunos.
Al considerar un proyecto de innovación y/o incorporación de tecnología, se vuelve indispensable conocer el estado actual de la infraestructura tecnológica con la que cuenta la institución educativa; ello, ¿cómo beneficiaría a un proyecto de transformación y/o innovación? ¿Supone alguna limitación?
Conocer y valorar experiencias pasadas que se han vivido en la institución, permite evitar la repetición de errores y preveer aspectos generales que también se ven afectados por los cambios.
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